Modulo 4

 

NAVEGACION

 

Jhasua y sus Amigos

 

JHASUA Y SUS AMIGOS


Description: http://t0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcSzqRFX1Zdbbk_0LW7lOVvdB-T0SOqRYFKnXmFmvXNJTIoybjJdgALa primera reunión termino con una ferviente acción de gracias a la Suprema Inteligencia que les había dejado entrever, las diáfanas claridades de su Esencia Divina.  En la segunda reunión se estudiaron los principios básicos de las más antiguas Escuelas de Divina Sabiduría, y se hizo un extracto de los que podrían darse a conocer a las masas populares que se acercasen voluntariamente a los núcleos instructores. Son los siguientes:


1)- La inmortalidad del alma humana, y su progreso constante a través de múltiples existencias físicas, con el fin de conquistarse su propia felicidad.

2)-  Que la Suprema Potencia, Dios, es el Bien, es el Amor, la Justicia, y ha grabado en la esencia misma del alma humana, el principio eterno que es su única ley: “No hagáis a otro lo que no quieras para ti.” Los dolores, los males, las llamadas desgracias ocurridas a los seres, no son castigos de esa Suprema Potencia; son tan solo consecuencias de las transgresiones del hombre a la Divina Ley, si no en la vida presente, en una anterior.

3)- Para la Suprema Potencia, Dios, no hay seres privilegiados, porque tal afirmación seria una negación del Amor y de la Justicia Divina, que se derrama por igual sobre toda criatura emanada de Él. Hay solamente el Bien, atraído y conquistado, por el acierto y rectitud en el pensar y en el obrar.

4)- El alma humana es libre de obrar el bien o el mal. Si obra el bien, conquista el bien. Si obra el mal, atrae el mal.

5)- La muerte destruye tan solo el cuerpo material, y da libertad al espíritu, que continua viviendo ligado por el amor, a los que fueron en vidas físicas, sus afines, amigos o familiares, a los cuales sigue prestando apoyo y cooperación en toda obra de bien y de justicia. Son los ángeles tutelares mas íntimos de que hablan todas las religiones.

6)- Sufrimiento eterno, no existe ni puede existir, porque la eternidad es solo de Dios, que es Bien Supremo, y todo, absolutamente todo, ha de volver a Él. El sufrimiento lo mismo que la vida física, que después de la muerte, es solo temporal hasta tanto que la inteligencia que sufre, ha comprendido la causa y aceptado los efectos, como medios de reparar el mal causado. Una vez reparados los efectos causados por una mala acción, el alma sigue su camino eterno con mayores facilidades y luces, debido a la experiencia adquirida.

7)- Siendo Dios Señor Supremo, que solo por la expansión de su Amor, da vida a cuanto existe, sin pedir ni esperar de sus creaturas sino que sean eternamente felices, se deduce que las faltas en contra del amor, deben ser las que atraen al alma mas dolores y consecuencias, y asimismo, que las obras de amor, grandes o pequeñas, sean las que le atraigan mayor progreso, mayor conocimiento y mas felicidad. Estos siete principios son adaptables a todas las mentalidades, y forman como un corolario a la Ley de Moisés, basada toda en el eterno principio: “No hagas a otro lo que no quieras para ti”-dijo Jhasua cuando el tío Jaime concluyo la lectura de las anotaciones hechas. O a lo que es igual: “Ama a tu prójimo como a ti mismo” según lo grabo Moisés en sus tablas de piedra- añadió el príncipe Melchor.


En los días siguientes se realizaron tres reuniones mas, en las cuales los diez maestros trataron de encontrar, y encontraron, la perfecta armonía entre las enseñanzas esotéricas de las más antiguas Escuelas de Divina Sabiduría: la de los Flámenes Lémures, de los Profetas Blancos Atlantes, de los Dacthylos del Ática y de los Kobdas del Nilo, todas las cuales están estratificadas en los Upanishad y el Baghavad  Gita, de Krishna. Moisés y Buda removieron luego la tierra de aquella maravillosa siembra, para que la Divina Simiente, germinara y fructificara de nuevo.
Habían encontrado el camino del bien y de la justicia para las multitudes en los siete principios ya enumerados.   DE EL REINO DE DIOS, ARPAS ETERNAS, Vol.3.